La fórmula secreta para lograr alcanzar tus Propósitos para Año Nuevo

Cómo conseguir pasar de las palabras a los hechos, cómo alcanzar la meta que te propusiste tras las campanadas, cómo no derrochar dinero en matrículas de cursos y libros que nunca se llevarán a culminar.Tenemos el secreto para conseguir tus propósitos de 2017.

La escena se repite de año en año quizá incluso de forma más acuciada conforme pasan los años hasta que llegamos a una edad en la que más que propósitos para Año Nuevo nos importa seguir vivos. Y no, no son las uvas el detonante. Ni siquiera el transcurso de la cena de Nochevieja o las conversaciones con la familia (el cuñado aquí se lleva la palma). El proceso de formular nuestras promesas para el año entrante llega un poco más tarde, en el post partido del 31 de diciembre, a lo largo del 1 de enero.

Es en el primer día del año cuando hacemos repaso de lo sucedido la noche anterior y con algo más de calma empezamos a mirar el edificio por construir que tenemos por delante. Ni más ni menos que doce plantas de edificio y 365 bombillas. El silencio en casa, sea porque nos hemos levantado antes, sea porque ya llegó la hora de la siesta, ayuda a concretar.

Propósitos para Año Nuevo Habituales

Como en todo hay un Top Ten de propósitos para Año Nuevo que a nadie le falta. A todo esto se le puede añadir alguna cosa más de nuestra cosecha. A saber:

  • Estudiar inglés; también vale cualquier otro idioma pero ya sabemos que la lengua de Shakespeare gana por goleada en esta cita. Las academias reciben un rebufo considerable de inscritos en enero.
  • Perder peso; el agosto de las clínicas especializadas llega en septiembre y, especialmente, tras la cita con los turrones. “Este año me bajo dos tallas de bañador para cuando llegue el verano” es un mantra de autoría…bastante repartida.
  • Encontrar un trabajo; el cambio de año sirve muchas veces para cambiar las pilas en un estado de ansiedad por la búsqueda de empleo. Lo primero es ser realista: enero y febrero son dos de los peores meses para encontrar un empleo por la estacionalidad.
  • Ampliar la familia; para unos una ilusión de cara al nuevo curso, para otros la prolongación de una búsqueda infructuosa que degenera en tensión.
  • Apuntarse al gimnasio; tópico entre los tópicos hay gimnasios que sólo con las cuotas de los inscritos en enero y febrero podían vivir todo el año. Los gimnasios y Decathlon porque, ya que vamos cómo no ir suficientemente equipado. Las camisetas y los remordimientos suelen volver a aparecer allá por junio, cuando sacamos la bolsa de los bañadores. El dinero no.
  • Leer más; otro tópico cuyo error a veces se produce por la falta de concreción. Leer sí, pero ¿qué?
  • Viajar más; Este no representa un grave problema en su planificación. Prácticamente se nos hace la boca agua compartiéndola con amigos y allegados. Luego fallamos en la concreción (o no llega el presupuesto).
  • Aprender a tocar un instrumento; siempre la guitarra ha sido nuestra asignatura pendiente.
  • Participar en una asociación; colaborar con distintos colectivos
  • Comprar la vivienda de nuestras vidas; ésa que tanto tiempo llevamos esperando y que por fin acabamos de encontrar.
  • Emprender; pasar a la acción y crear la empresa con la que siempre hemos soñado es otro de los más habituales propósitos en estas fechas. ¿Cuántos lo hacen al final?

La fórmula: Cómo conseguir llevar a buen puerto nuestros propósitos para Año Nuevo

Obviamente, hay elementos que en ocasiones dependen más de la fortuna o la biología (leáse el caso de los niños) pero siguiendo estos consejos te garantizamos acabar el año muy cerca de tus objetivos.

  1. Marcarse un objetivo real, definible. No vale con querer ir a la luna, o ser líder del mundo libre. Si nuestro objetivo es hablar inglés podemos proponernos acabar 2017 con un título oficial bajo el brazo; si es bajar de peso, establecer cuántos kilos nos quitaremos para dentro de 12 meses.
  2. Establecer un calendario de compromisos para conseguirlo, un plan marco que nos guíe en nuestro propósito. Empezar a desbrozar para no rendirnos ante un muro gigantesco. Es una de mejores partes; podemos establecer los distintos pasos y ver cómo nuestro objetivo puede conseguirse a poco de que, en cada periodo, desarrollemos los sub objetivos marcados.
  3. Buscar un tutor/a. Una persona de la máxima confianza ante la que rendir cuentas de nuestros avances o retrocesos, alguien que nos acompañe en todo el proceso y que nos meta caña cuando haga falta. De esta manera podremos sortear la pereza que – más tarde o más temprano – hará acto de presencia. Hay quien incluso deja por escrito su permiso a que el tutor le recrimine sus momentos de flaqueza.
  4. Calendario de recompensas. Otro elemento que nos hará más fácil el camino. En paralelo a nuestro calendario de avances tendremos otro de recompensas. Cosas que nos gustan o caprichos que nos animen a continuar. Conseguir las recompensas nos hará ver que el esfuerzo está mereciendo la pena y nos servirá para romper con la rutina.

Constancia, constancia, constancia. No desfallecer es el gran secreto para llevar a cabo tus propósitos para Año Nuevo.