El sistema de comunicación más potente del mundo, al servicio del homenaje de los fallecidos

Funeraria Albacete y Funeraria Salas ponen en marcha un servicio complementario de ambientación musical para sus funerales

A veces el silencio también puede ser atronador, más duro que cualquier sonido generado por el ser humano. El silencio puede ejercer de tapón y no permitir que fluyan con naturalidad los sentimientos y en eso la música gana de calle al resto de artes. Activadora de todas las partes del cerebro, la música es tan o más antigua que el lenguaje (hay documentados instrumentos musicales de 6 a 8 mil años de antigüedad) y está considerada entre los elementos que causan más placer en la vida.

Para el neurólogo y neurocientífico de la Universidad de Cambridge Facundo Manes, libera dopamina en el cerebro como también lo hacen la comida, el sexo y las drogas. “Todos ellos son estímulos que dependen de un circuito cerebral subcortical en el sistema límbico, es decir, aquel sistema formado por estructuras cerebrales que gestionan respuestas fisiológicas ante estímulos emocionales; particularmente, el núcleo caudado y el núcleo accumbens y sus conexiones con el área pre-frontal”.

De los estudios de los especialistas en el campo de la neurociencia se deduce que la propia música escuchada en comunidad estimula un movimiento común y un sistema de comunicación tan potente como el signo lingüístico. Aunque no manejemos la misma lengua ni los mismos códigos o tradiciones siempre nos podremos comunicar en base a un ritmo siendo el sistema más internacional e intuitivo del mundo.

Un nuevo servicio

La música ha ido de la mano en los avances de la humanidad y ha generado sentimientos de pertenencia y de unión tanto en los momentos más felices como en los más tristes.

Históricamente, hemos ligado el duelo al silencio, la letanía de la oración y los lamentos de los familiares. Pero también en los momentos difíciles, en los más señalados, hay espacio para la innovación para un cambio que sirva de alivio. Así al menos lo creen en la Funeraria Albacete y en la Funeraria Salas que ahora ofrecen la posibilidad de dotar de mayor significado y profundidad al homenaje a los que ya no están. “Queríamos añadir un valor de recuerdo y emoción en la despedida a los seres queridos – indican desde la compañía – apoyándonos en la música para la meditación, el recogimiento y la oración”. Bach, Schubert, Mozart, Haendel junto a piezas archiconocidas como el canon de Pachelbel o el Lamento de Dido de Purcell componen un repertorio en el que también se pueden incluir peticiones de la familia a interpretar contando con soprano, tenor, barítono, piano, violín, viola, cello, fagot, clarinete, flauta o trompeta.

Ese acompañamiento, para el que se cuenta con un grupo de profesionales con más de 20 de experiencia en música clásica y sacra – se puede elegir distintas combinaciones entre solistas, dúos, tríos, etc – sirve de canal de comunicación entre la familia y la comunidad reflejando los sentimientos de unos y otros, el apoyo en el duelo y la paz en el espíritu. Al mismo tiempo sirve para liberar el tapón de las emociones puesto que induce estados de ánimo “al facilitar cambios en la distribución de sustancias químicas que puede inducir estados de ánimo positivos y aumento de la excitación, lo que a su vez puede ayudar a la rehabilitación” señala el profesor Manes. Un homenaje y un comienzo de cura al dolor de la desaparición pueden ir juntos en el mismo espacio: la música.

Ver video del servicio Música para Funerales