Usar los viajes para estrechar lazos familiares

Los viajes son una ocasión maravillosa para romper las rutinas de nuestras vidas, pero sobre todo para fortalecer la relación entre padres e hijos



 Por supuesto, para que todo sea mucho más intenso, es importante organizar bien el viaje; pero con una actitud realmente positiva, viajar en familia es todo un placer. 

Las rutinas y las obligaciones: una pausa necesaria

Tanto para ti como para tus hijos, las rutinas y las obligaciones son necesarias porque has de llevar una vida ordenada si quieres que tus hijos aprendan hábitos útiles para el resto de su vida. Sin embargo, romper esas rutinas de vez en cuando, con un viaje de placer, recargará tus pilas y las suyas.

Pero no solo es una fuente de diversión, ya que viajar une. Y para que sea así, lo primero que tienes que pensar es hacer partícipes a todos los miembros de la familia, incluidos los más peques. Todos pueden organizar y proponer alguna medida del viaje.

Viajar en familia: la planificación entre todos

  • Elegid dónde vais a ir seleccionando un lugar que os satisfaga a todos. Hay lugares especiales porque aportan todo tipo de experiencias. Dependiendo de cómo seáis y de vuestros intereses como familia tenéis las opciones de naturaleza, pueblos, playas, viajes a la nieve, parques temáticos, lugares con encanto especial o un crucero.
  • Repartid las tareas de organización, tanto para salir de viaje como para asignar el cuidado de las mascotas si es que las tenéis. A los niños les hace muy felices poder participar en la planificación.

Lazos familiares: disfrutando de las personas

Y cuando lleguéis al destino lo mejor es olvidar los móviles y centrarse en pasarlo bien. Esto ayuda mucho a estrechar los lazos familiares. Puedes echarle un vistazo a última hora para contestar mensajes y contar a otros familiares o amigos cómo lo estáis pasando, pero deja que transcurra el día, al completo, disfrutando de la compañía de los tuyos.

Aprovecha los momentos de relax para comprobar cómo lo están pasando los niños y tu pareja. En las comidas viene bien hacer un resumen de la jornada y recordar los mejores momentos, sobre todo si se hacen fotografías.

Tanto si habéis elegido un hotel como si es una casa rural, un apartamento en la playa o un camping, el lugar donde dormís y descansáis puede quedar para siempre en vuestro recuerdo: vosotros sois los que lo hacéis especial.

Y a la vuelta del viaje, en realidad, al generar tantas emociones y recuerdos, podéis aprovechar para volver a hablar de vuestras experiencias, ver las fotografías en familia y seleccionar las mejores fotos para hacer un álbum del viaje.

De esta forma, la relación entre padres e hijos se estrecha enormemente, porque vivir experiencias emocionantes es una de las cosas que más unen a las personas. Animaos a repetir esta maravillosa experiencia.