Riéte de la Navidad

Tiempo de excesos, de derechos y también de obligaciones, de conversaciones insustanciales y de otras que te abre un nuevo panorama. Abrete a lo que llega y disfruta de estas fiestas. 8 puntos por los que necesitas la Navidad.

¿Para qué tomarlo como un suplicio? ¿Para qué coger aire antes de su llegada? ¿Para qué dar mil vueltas a qué ponerte si siempre te criticarán “esos kilos de más”? Tómate la Navidad con humor y disfrutar que sólo es una vez al año. Que te toca “el cuñado” al lado en la mesa, pues se le sonríe. Que toca el suegro o la suegra, pues a cantar unos villancicos sin mirar el reloj. Hemos instalado un mensaje de pesadumbre en torno a unas fiestas que, por otro lado, nos traen manjares y situaciones diferentes a los del día a día.

1. Rompe con la rutina.

    Lo primero y principal que nos traen las Pascuas es una sucesión de días diferentes donde conjugamos el descanso laboral (mayoritariamente, también hay quien tiene el mayor pico de trabajo del año) con una gran intensidad de elementos programados. Entre Nochebuena, Navidad, Nochevieja, Reyes y fastos varios no vamos a parar. Ansiarás volver a la rutina pero, hasta el 8 de enero, no habrá manera.

2.Arréglate que tienes cenas.

    Un montón de eventos sociales te agarran en torno a estas fechas. Si no has empezado ya – se dan casos de cenas de empresa en las postrimerías de noviembre – te vienen una auténtica catarata de citas ineludibles. Disfrútalas y cómprate algo para lucirte. Si no has tenido bodas a lo largo de 2017 las convocatorias navideñas son una magnífica oportunidad para airear tus “trapos” más sofisticados.

3. Prueba cosas nuevas.

    Da igual si hablamos de elementos gastro como de las bebidas. Tus sobrinos te enseñarán los nuevos combinados de moda o las marcas de ginebra premium que ahora son tendencia mientras que en el restaurante probarás alguna nueva evolución de volcanes de chocolate, tarteras, sushi, etc..¿Cuándo vas a ponerte hasta las cejas de gambón plancha un martes al salir de trabajar? ¿Cuándo te vas a atiborrar del cóctel de marisco de la abuela? ¿Para cuándo reservas esa mojama? Equípate de Almax hasta las cejas y a vivir..

4. Compras para qué os quiero.

    Hay quien critica el consumismo de las fechas navideñas ¡Pues no faltaba más! Date algún capricho que después del oscuro otoño te lo has ganado. Gran oportunidad ésta para – si tu cumpleaños pilla, por ejemplo, en el lejano estío – pedir a los reyes algunas de esas cosas por las que te pirras en los escaparates. Que sí, que no hay que ser derrochones, pero un día es un día oiga.

5. Los amigos de toda la vida;

    El grupo, la cuadrilla, el whatsapp de los o las de Siempre, el equipo de fútbol. Si algo tiene de bueno la Navidad, es la oportunidad – así debemos decir la obligación – de juntarse con los amigos de toda la vida. Lo que te han visto quitarte los mocos a manos llenas y cambiar os pañales de tus hijos, los que se saben de memoria tu vida y milagros y con los que te dejar caer en la silla sin compostura alguna. Cuando te relajas y haces repaso a amistades de los últimos 30 años estás con los amigos de siempre. A disfrutar.

6. Firma el armisticio con los del trabajo.

    Que también hay que bajar las espadas de cuando en cuando. Menos tensión y más alegría. Son días especiales y felicitar la navidad nunca viene mal. Aunque no os podáis ni ver durante el año un alto el fuego hasta enero viene de película. Así van acumulando munición….

7. Planea lo que quieres para 2018.

    Estas fechas son idóneas como bisagra entre dos años. Un tiempo de tábula rasa con el que planear dónde ir y de qué manera. Esos despertares al día siguiente de la comilona donde no tienes otro horizonte que descansar y esperar la siguiente son perfectos para pergeñar nuestros objetivos para el año que ésta por llegar. ¿Nos hacemos una lista? Si no vas a pasar del primer punto pero anda que no es inspirador.

8. Que viva lo kitsch.

    Lo cursi, lo excesivamente colorido, los disfraces despampanantes, Mariah Carey y su All I want for christmas is you, y todas esas pelis ñoñas que sólo traen estas fiestas. Esos jerséis con renos y papas noel..Todo el universo navideño te va a caer encima. Póntelo y disfruta ¡Y a cantar villancicos como posesos!