¿Qué es el bullying?

Podemos definir el bullying como cualquier agresión física o psicológica que se alarga durante un largo periodo de tiempo y se sufra de una manera constante.

Aunque su origen suele producirse en el entorno escolar, este puede ir más allá. De hecho, la proliferación de las redes sociales ha provocado que las víctimas sufran amenazas e insultos a través de estos medios. Este hecho agrava la situación del agredido ya que no encuentra paz en ningún lugar.

¿Cómo detectar el bullying?

Existen algunas señales que pueden permitirte, como padre, detectar si tu hijo está sufriendo algún tipo de acoso por parte de sus compañeros.

Algunos de los signos que indican que un niño sufre bullying son:

– Signos físicos. Ropa y material escolar roto o marcas en el cuerpo son claros indicios que haber sufrido una agresión.

– Problemas de salud. Las víctimas de acoso suelen presentar síntomas como mareos, opresión en el pecho, problemas intestinales o alteraciones en el sueño debido al estrés que les produce encontrase cada día con sus acosadores.

Cambios de comportamiento. Si tu hijo tiene problemas en el colegio es más que probable que deje de salir de casa o se encuentre nervioso. Además, el rendimiento escolar suele bajar.

¿Qué pasos debe seguir si tu hijo sufre acoso escolar?

1. Apoyarlo

En primer lugar, debes apoyar a tu hijo y mostrarle que estás a su lado para ayudarlo en lo que necesite. Explícale que no debe tener miedo ni vergüenza a contar cómo se siente.

Además, otra buena opción es llevar a tu hijo o hija a un centro especializado en el tratamiento de víctimas de bullying.

2. Ponerlo en conocimiento del colegio

Debes acudir al colegio de tu hijo a denunciar la situación. Esto puede servir para solucionar el problema, pero en ocasiones los colegios pueden negarse a aceptar que tu hijo esté siendo víctima de acoso.

En el caso de que el colegio no colabore, deberás tomar medidas más serias.

3. Denunciar ante las instituciones pertinentes

Como padre tienes el derecho de explicar tu caso hablando con un inspector de educación o bien denunciar el caso ante la fiscalía de menores.

Por otra parte, también puedes denunciar al colegio si consideras que ha sido negligente a la hora de evitar el acoso en sus instalaciones.

4. Cambio de colegio

En muchas ocasiones, un cambio de colegio es la mejor opción para evitar que tu hijo sufra acoso escolar.