Más vale un beso que 1000 palabras

¿Porqué besamos? Una pregunta que muchos internautas curiosos se hacen. ¿Es un movimiento instintivo o lo hemos aprendido?

Los antropólogos datan esta ancestral costumbre de nuestros antepasados de Cromañón. Según las teorías, las hembras masticaban raíces y plantas que reducían a puré y luego lo pasaban a sus bebés a través de la boca. Así que cuando des un beso, recuerda, puede que estés siguiendo una tradición de millones de años.

Bésame mucho

Esta teoría se fue desarrollando con los años para establecer que los humanos nos besamos para establecer vínculos sociales y lazos de unión. Y, curiosamente, también lo hacen algunas especies animales. Por ejemplo, los chimpancés y los bonobos también se besan como forma de comportamiento social. Pero curiosamente lo hacen tras una pelea, con lo que el acto tiene más de muestra de reconciliación. Así que únicamente los humanos recurrimos al beso como acto romántico.

El beso como muestra de comportamiento social ha evolucionado a través de la historia y de sus civilizaciones. Los antiguos persas solo se besaban en la boca para personas del mismo nivel social. Los griegos únicamente besaban en la boca a familiares y amigos más cercanos. Durante el Renacimiento, besarse en la boca era una costumbre muy habitual.

Otra de las teorías sobre el acto de besarnos establece que se trata de una especie de casting para saber si a la persona que besamos en la boca puede ser apta para tener hijos sanos. Durante el beso se produce un intercambio de saliva. Esta lleva bacterias y muchos más componentes que permiten el análisis del estado de salud y compatibilidad de la otra persona. A esta información genética se le llama histocompatibilidad. Un auténtico historial médico personal que se transmite a través del beso. Si el historial es compatible con la pareja, la descendencia contará con un sistema inmunitario más avanzado y mejorado.

Besar es bueno para la salud

Tal vez nos besamos para mejorar nuestra salud. No es una idea descabellada. Los besos contribuyen a movilizar secreciones hormonales que ayudan a aumentar las defensas del organismo. Un buen beso reduce el dolor, ya que genera endorfinas y dilata los vasos sanguíneos. Los labios y la lengua están repletos de terminaciones nerviosas muy sensibles. Por lo que el acto de besar es muy placentero. También libera oxitocina, un antidepresivo natural que genera buen ánimo. Y algo que seguro que sabes: al besar mueves 30 músculos faciales, lo que activa el riego sanguíneo. Y, encima, quemas calorías. La mejor terapia antienvejecimiento que, además, es gratuita.

Así que ya sabes. Besa. Contribuyes a prolongar una tradición milenaria. Te hace sentir bien, contribuye a la mejora de la especie y es sano. El porqué besamos, una cuestión con millones de años de historia.