El papel de los abuelos en la sociedad actual

En las últimas décadas, el papel de los abuelos en la familia ha ido cambiando sustancialmente. Sobre todo, lo habrás notado en la última década, en la que han asumido un papel aún más activo del que venían teniendo en el cuidado de sus nietos. En este artículo, te contamos qué causas hay detrás de esta evolución del papel de nuestros mayores en la familia.

¿Cómo son nuestros mayores?

Durante años hemos visto cómo nuestros mayores perdían la posición social de respeto que durante siglos habían tenido. Sin embargo, no se ha tratado de una caída en picado. Simplemente, ha habido una evolución y el trato hacia ellos ha cambiado. En general, se ha vuelto un trato más cercano, aunque en casos lamentables haya derivado en malos tratos.

Este trato más cercano ha propiciado que los nietos se sientan más unidos a sus abuelos, que se han convertido en figuras esenciales en su educación, por varios motivos.

El abuelo y la abuela de hoy

Hablábamos sobre cómo son nuestros mayores para hacer referencia a las diferencias con respecto a los de generaciones anteriores.

Nuestros abuelos eran más cercanos que los de nuestros padres. En la actualidad, es usual que un abuelo o una abuela sean más jóvenes o que se mantengan activos y en buena forma para seguir el ritmo de sus nietos.

El papel del abuelo en la familia

No solo ha evolucionado el abuelo, sino toda la familia y la sociedad. Además, hemos vivido una crisis. Te mostramos en qué se concreta esto.

La evolución de la familia

La incorporación de la mujer al mercado laboral ha traído consigo muchos beneficios para las mujeres y para la sociedad en general. No obstante, parece que solo se ha adaptado la mujer:

  • El mercado laboral no ha sabido acomodarse para favorecer la conciliación familiar.
  • La sociedad masculina, en su conjunto, aún no lo ha asumido como algo natural, lo que implica que no se haya interiorizado el reparto equitativo de las tareas del hogar y la crianza de los hijos como algo natural.

La crisis

No hace falta que te describamos la virulencia con la que ha azotado nuestro país, en especial a las personas más vulnerables por diferentes cuestiones. Familias que se han quedado con todos sus miembros en paro y familias monoparentales o con algún miembro en situación de dependencia sin ingresos han necesitado ayuda familiar.

Como consecuencia, podemos ver que abuelos de distintas generaciones que aún conviven están haciéndose cargo de la familia. Ayudan a educar a los niños, los llevan y traen del colegio, a las actividades extraescolares y ¡a lo que haga falta! Además, en las familias más afectadas por la crisis han aportado su pensión para reflotar el hogar. Son imprescindibles en nuestra sociedad, ¡cuídalos como se merecen hasta el final!