¿Habrá Día de Todos los Santos en 2100?

Es una de las costumbres más arraigadas en nuestro país; millones de personas acuden a los campos santos para tributar homenaje a sus seres queridos el 1 de noviembre pero, ¿lo harán nuestros tataranietos?

La pregunta no es baladí ni tampoco trata de resolver quién nos visitará en la tumba. Se enmarca más en las corrientes y tendencias actuales, más marcadas por las redes sociales y la comunicación digital que por las tradiciones. Las tradiciones, diría aquel, “no están de moda” porque la moda en sí misma es algo novedosa y diferente que rompe lo establecido. Así que De moda y Costumbre son, a simple vista, elementos antagónicos.

Pero volvamos a la pregunta del encabezado, ¿qué pasará el 1 de noviembre de 2100 en España? Hace no tanto alcanzamos fechas grabadas en el imaginario colectivo como 2001 (Kubrick y su claustrofóbica Odisea en el Espacio nos hacían imaginar un futuro plagado de robots dominantes) o 2015 (y no vimos por las calles los monopatines levitando de Regreso al futuro). ¿Cómo seremos en 2100? A simple vista parece complicado que una tradición con casi dos mil años a las espaldas se difumine en el tiempo para entonces.

Las persecuciones crearon el Día de homenaje

El Día de Todos los Santos nació tras las multitudinarias persecuciones romanas. Los cristianos primitivos rendían homenaje cada día a uno de sus mártires tratando de evitar que cayeran en el olvido. Un santo para jornada. Llegado un momento – los leones del Coliseo y el sadismo de los mandos romanos jugaron sus bazas – había más mártires que días. Muchos más. Así que se decidió concretar una jornada para poder recordar a todos los martirizados en defensa de la fé. Luego ya llegarían las visitas a los cementerios, los huesos de santo y demás (incluida esa moda – aquí sí moda- de Halloween), pero de lo que se trataba en esos momentos era de mantener alta la moral de las filas cristianas tras los continuados ataques romanos. Aunque la costumbre de recordar a nuestros antepasados es tan antigua como la humanidad con o sin festividad nacional. Los altares, las necrópolis, los elementos pictóricos rememorando la historia familiar ya están presentes en los yacimientos arqueológicos de miles de años atrás.

Pero, ¿habrá cementerios? La conclusión es que habrá. Pese a la multitud de opciones a nuestro alcance la inhumación en la fórmula más elegida ante fallecimiento. Y eso que cada vez hay más opciones: Funeraria Albacete y Celestis, por ejemplo, hacen posible cumplir el sueño y la memoria de su ser querido fallecido con el lanzamiento de una porción simbólica de los restos en la órbita de la Tierra, sobre la superficie lunar o en el espacio profundo. ¿Será la órbita terrestre el cementerio del futuro? ¿Celebraremos allí el primero de noviembre de 2100? Se antoja demasiado futurista ¿Saldrá desde el Altozano el bus para la órbita? ¿venderán flores allí?

Unos cementerios muy vivos

Pese al bum de la burbuja inmobiliaria los campos santos españoles han conseguido mantener su espacio – aumentado de hecho en muchos casos-, su vigor y su caudal de visitantes. Un viejo alcalde de la provincia decía que para asegurar un buen resultado electoral había dos claves: una buena orquesta en las fiestas y tener el cementerio impoluto el Día de todos los santos. Y, al parecer, a él le funcionaba.

Cuando acabamos de saber que la esperanza de vida humana se fija en los 125 años y sólo quedan 84 para el 2100 la conclusión es que no podrán saltar tanto los humanos como para dejar de lado las torrijas de la abuela o los huesos de santo. Ni las reuniones familiares que también, a cuenta de la tumba de los abuelos, se fijan para estas fechas. A falta de bola de cristal todo indica que habrá Día de todos los Santos para mucho tiempo. Y, sí, lo hemos mirado. El 1 de noviembre de 2100 será lunes. Ya nos podemos ir pidiendo el puente.