¿Qué vas a hacer cuando acabe la Semana Santa?

Seguramente, no sabes qué hacer después de Semana Santa. Acabas de pasar estos días con la familia, hinchándote a potajes, dulces propios de estas fiestas y algunos excesos con la bebida que te hacen sentir un cierto abotargamiento.

Además, andarás pensando que ya queda menos para las verdaderas vacaciones, las del verano. A continuación, te vamos a hablar de cómo afrontar la vuelta a la rutina, después de estos cortos días de descanso.

Qué hacer después de Semana Santa

Para no dejar que la vida sedentaria y el relax se apropien de tu vida y salud, te recomendamos que, tras estas jornadas de descanso y excesos, recuperes una marcha dinámica. Caminar con frecuencia cada día o acudir al gimnasio pueden ser algunas actividades que te mantendrán con una actitud más activa y te permitirán desechar las calorías acumuladas.

En cuanto a las próximas vacaciones de verano, es el momento de mantener viva la ilusión y empezar a planear qué vas hacer, en compañía de tu pareja o familia. Esto te permitirá ir descartando imprevistos que, según se vaya acercando el momento, puedan obstaculizar el disfrute de ese nuevo y más largo periodo de descanso. Organizar los viajes y los sitios donde vais a hospedaros o, simplemente, visualizar la oportunidad de hacer cada día algo diferente, con toda la libertad que otorga no estar sujeto a los horarios y las citas laborales de cada día.
Mantener una actitud positiva e ilusionada

Lo importante es que, ya que has descansado en Semana Santa, vuelvas a tu rutina con fuerza y confianza. El ejercicio te mantendrá vital y la la cercanía del verano te hará sentirte con la moral alta. Debes ver la vuelta al trabajo como una nueva etapa, como una oportunidad para afrontar las mismas situaciones con otra actitud y la visión que solo la desconexión total durante las vacaciones podría otorgarte.

Si tienes hijos, su regreso a las clases no debe desesperarte. Volver a preocuparte de sus tareas diarias, horarios y horas de estudio previas a cada examen puede parecer abrumador, pero debes organizarte y pensar en cada cosa en su debido momento. También debes acostumbrarte a delegar en los niños y hacerles, poco a poco y cada vez, más conscientes de sus ocupaciones, para que se acostumbren a poner cada vez más de su parte en su cumplimiento. Así, les resultará más sencillo afrontar el creciente volumen de responsabilidades propio de la madurez.

Ahora que sabes qué hacer después de Semana Santa para afrontar la rutina con fuerza y ganas, podrás centrarte y tomar de nuevo las riendas. No olvides, además, disfrutar de tu tiempo libre cada día y durante los fines de semana y todo irá sobre ruedas.