Desazón

La mera contemplación de los informativos o los programas de debate en televisión, las tertulias radiofónicas o el repaso a la prensa escrita instalan en el individuo la impresión de que la vida se nos va de las manos con la llegada del otoño. Sucesos, enfrentamientos, conflictos… ¿de verdad nos vamos por el sumidero?

Enciendes la tele, abres facebook, subes el volumen de la radio… la crónica negra o la negritud de los comentarios te calientan la sangre o, cuando menos, te insertan en la misma una idea confusa, oscura, de que todo va mal. De que aún queda mucho hasta las navidades y este valle va a ser toda una perdición. La RAE define Desazón como “Malestar físico vago, picazón (molestia y desasosiego) o disgusto, pesadumbre e inquietud interior. Y ahí que andan los que mucho saben de política o de sociedad, los casos de sucesos, los enfrentamientos entre unos y otros. Todos consiguen instalar en lo más profundo del ser que la tregua del verano quedó muy atrás y que ahora has de tomar partido y echarte al monte. 

Más que para compartir ideas o escucharlas Facebook se asemeja en estas fechas a un gran contenedor que, cuando se te ocurre abrir, te vuelca encima toda la mala baba de unos y te pone perdida la cocina, el salón o el cuarto de baño. Todo encima, y ahora ponte a limpiar. No se atiende a razones, o estás conmigo o contra mí. Sólo buscamos partidarios que apuntalen nuestras ideas o, en su defecto, chistes de mal gusto que las arropen. Y tu te sientas – habitualmente en el wáter – y observas desde fuera de la pecera como se cruzan insultos o sinrazones a diestro y siniestro. Que si tu bandera, que si tu acera; que si mi casa, que si tu casa…y luego están las noticias de sucesos y los virales tan tan graciosos que olvidarás pasados diez minutos. 

En la era de la plena comunicación lo que te comunican no hace sino sembrar esa picazón en el cuerpo; un zumbido constante convertido en dolor de cabeza que te acompaña hasta que logras conciliar el sueño. ¿De verdad no hay buenas noticias que contar? ¿Alegrías con las que sentirse orgulloso de la humanidad? ¿Casualidades felices? El otoño y sus ocres nos ha negado la luz del sol y sus tonos vivos si atendemos a los mensajes que nos llegan de medios y redes sociales. La esfera internacional siempre vive una escalada de tensión y los “líderes mundiales” muestran su unión, sí, pero contra … (y ponga usted el nombre del país en conflicto. La ayuda humanitaria ese hace siempre urgente para una catástrofe de proporciones mayúsculas que nunca se había vivido en …. Y mientras siguen las manifestaciones en … contra los derechos recortados por el gobierno de….

Es cierto que el grito se oye antes que el susurro, que la piedra llega antes a romper el cristal que la mano a ser estrechada y que puede – sólo puede – parecer que la sonrisa es más difícil de arrancar que las lágrimas. Pero la realidad en la calle dista mucho de ser la que nos comunican. La desazón se evapora paulatinamente conforme uno sale a la calle y ve a la gente sentada en las terrazas tomando una cerveza. O se pasa por el parque donde los niños siguen corriendo y gritando como siempre o en el super donde las colas en la caja siempre te pillan. En su cuarta acepción la RAE indica que desazón es también la falta de sabor y gusto. La ausencia de sazón ¿se les estará yendo la mano a algunos a la hora de hornear la realidad?