Viernes negro, ¿para quién?

Ganan vendedores, ganan compradores y desde luego el mercado. El Viernes negro o Black Friday es otra de las modas americanas que han venido para quedarse. Y parece que con éxito.

La maquinaria de los gigantes Amazon, EBay o Alibaba y ya en España El Corte Inglés o Mediamarkt está este Black Friday que hecha humo. Y nunca mejor dicho. Miles de artículos son simbólicamente lanzados a la hoguera en lo que según los estudiosos ya es el mayor evento de compras del año por detrás de la noche de Reyes. Y eso que 10 años atrás por las tierras ibéricas jamás habíamos oído hablar de Black Friday alguno. Jamás de los jamases. 

Este jueves los ciudadanos estadounidenses han celebrado su fiesta de Acción de gracias (de momento nadie nos sugiere el pavo para esta noche. De momento) víspera de la que ya es la gran fiesta por antonomasia de las compras en suelo americano. El llamado Black Friday. Que no tiene ya nada de negro – puesto que su nombre nació en los años sesenta del siglo pasado para calificar los horrendos colapsos de tráfico que se generaban en la ciudad de Filadelfia – y que se ha convertido en la antesala mundial de la navidad y en una absoluta orgía consumista.

Da igual el sector o el producto; desde viajes a coches pasando por ropa, muebles, electrónica, lo que sea. Todo se puede poner a la venta con jugosos descuentos que en plena voracidad consumista a veces son vistos de refilón y no estudiados al detalle. ¿De verdad sentimos la necesidad de las compras a más de un mes vista de la Navidad? ¿Y qué no es la navidad para muchos sino una época de gasto? Grandes y pequeñas firmas han acogido con los brazos abiertos la nueva moda que ya no se ciñe al viernes ni tan siquiera al viernes y al lunes siguiente – Ciber Monday – sino que se puede alargar hasta una semana completa – Black Week hemos podido ver este año en algunas marcas – y que se ha extendido como la pólvora no sólo en los países vecinos de EEUU como Cánada o México sino también a todo el orbe siendo países como España, Francia, Alemania o Italia sus mayores acólitos en esta lado del charco.

¿A quién daña esta nueva moda? Bueno, a priori a nadie, pues que desde grandes a pequeñas empresas se han apuntado a la cita aunque a la hora de la verdad los que pueden presumir de mayor musculatura son los más poderosos. Y así en sus escaparates off y on line se localizan descuentos y rebajas difíciles de asumir por la pequeña y mediana empresa.

¿Cuáles son los productos más interesantes de comprar? No es mala idea adelantar algo de navidades aunque hay que ser muy precavido y no caer en la ilusión de que las marcas nos están regalando los productos con esos precios. Paremos en seco por un momento y veamos cuál es el precio normal de dicho artículo y cuánto obtenemos de beneficio.

Por sectores, y durante los días del Black Friday, los artículos que más tráfico registran son los enmarcados en el área de electrónica con grandes descuentos en televisores, ordenadores, móviles, tablets y otros dispositivos relacionados que se disputan la atención de los compradores literalmente a empujones. Los grandes monstruos del sector viven hora a hora los continuos cambios y propuestas de la competencia. A imagen y semejanza de la bolsa o de una batalla por colonizar el mercado durante los meses previos las compañías han hecho acopio de materiales para lanzar a sus huestes y tratar de noquear al rival mientras testan minuto a minuto los precios que van rebajando o alterando en relación a lo que se encuentren. El hecho de que internet se haya impuesto como escenario hace que el coste de venta al público pueda cambiar varias veces incluso cada hora ¡Y decenas al día! Para sus departamentos de marketing y venta el Black Friday es la gran madre de todas las batallas cada año. Del resultado final de la facturación dependerá que haya sido una semana épica..o negra.